IGUAZÚ



El viaje a Cataratas del Iguazú es sin dudas un momento que se recorta en la historia de cada uno. Historia que se construye con el logro justamente, de cada uno. Su crecimiento, la capacidad de escuchar y ser escuchado, el desenvolvimiento personal en grandes espacios públicos y naturales, el manejo de la lengua inglesa, el cuidar sus pertenencias, manejarse con la documentación pertinente; son muchas y variadas actitudes que definen el viaje de estudio a cataratas.
Trabajando desde el aula en las diferentes áreas del conocimiento, comienzan a recorrer Iguazú: historia de los pueblos originarios, distinguiendo la comunidad guaraní desde antes de la evangelización y hasta la actualidad; leyenda sobre el nombre de las cataratas y sus diferentes saltos de agua; historia de dominación española y portuguesa; marco geográfico, cuna literaria para el escritor Horacio Quiroga; explotación de minas a cielo abierto; punto trifinio y mucho más hacen a la previa de este despegue. Cada uno de nuestros alumnos/as saben de Iguazú profundamente para que cuando estemos allí disfrutemos hasta las lágrimas al sentir el spray de la garganta del diablo sobre nosotros.
Este viaje suele realizarse entre finales de septiembre y/o mediados de octubre, así podemos disfrutar de un calor tolerable. Es una salida de cuatro días y tres noches, viajando en avión. Otro gran preparativo ya que para muchos es el primer vuelo y es allí, en el avión, de igual modo que en las pasarelas del Parque Nacional Iguazú, donde los chicos/as ponen en juego sus habilidades de expresarse en inglés con el oportuno pasajero compañero de avión o turista maravillado por tanta belleza y por tantos niños viajando. Desde presentar su ticket de embarque y despachar sus valijas, hasta la organización de sus respectivas habitaciones, dan cuenta que estos niños ya no lo son tanto, que ya están transitando el cierre de su etapa primaria y que egresan.
Una vez en el lugar, ya alojados y maravillados por recibir las llaves de las habitaciones, comienza la organización de extensos días de actividad: visitamos el Fortín Mbororé, la segunda reserva guaraní más grande de misiones, aprendiendo de la selva guiados por un cacique. Conocemos de plantas medicinales y de las trampas con las que antiguamente cazaban sus alimentos y los ritos que merecían cada uno de ellos.
El segundo día es el que ingresamos al Parque Nacional, recorriendo todas las pasarelas de los diferentes circuitos, almorzamos allí y luego recorremos en Unimog una reserva forestal, para luego dejar los vehículos y disfrutar de la tierra roja en nuestros pies. Lianas y helechos gigantes enmarcan nuestro recorrido.
Al día siguiente salimos hacia San Ignacio para visitar las ruinas y la casa de Horacio Quiroga, y al regreso las minas de Wanda de piedras semipreciosas.
Este recorrido reúne diferentes emociones de los chicos/as: la distancia con la familia, estar tanto tiempo juntos, manejarse de forma independiente y confirmar que en el final del viaje se inicia el final de una gran etapa: la primaria.