ADAPTACIÓN

La adaptación es una situación de vida, es muy sano que se manifieste, es el proceso de reubicarnos como seres humanos ante situaciones o vivencias que nos acontecen en lo cotidiano.
El período de inicio en el Jardín se extenderá todo el mes de marzo. En este inicio se pone en marcha el proceso de adaptación al Jardín.
Nuestra modalidad hace que este tiempo, el primero, el “Período Inicial” lo compartamos con los padres. Este período de desarrollo se da en una zona de intersección entre el núcleo familiar y el espacio Institucional. Reconocemos la existencia de un período en el que se da la construcción de una nueva relación entre los niños/as y sus padres con la Institución, y de esta con ellos.
Cada uno de estos actores trae lo suyo: la familia una crianza, una cultura familiar de cómo ayudar a crecer a sus hijos y una historia individual de los hecho vividos de ese niño desde su nacimiento. En la Institución también tenemos nuestra práctica afianzada en la reiteración de las experiencias vividas y un saber hacer en lo profesional.
En este período se vive un conflicto de separación que necesita ser elaborado, construyendo una nueva pertenencia. Como transcurre en y con la Institución Educativa, pensamos que esta debe abordarlo desde su ámbito con el instrumento que le es pertinente: propuestas didácticas atrayentes. Consideramos que un período de adaptación es para todo el grupo humano que se pone en acción con una finalidad: compartir un proceso educativo y crear nuevos vínculos.
Nuestro objetivo es vincularnos y establecer una situación de confianza. Los niños podrán ir comunicándose, apropiándose de los espacios del Jardín y sintiéndose parte de un grupo. Se genera un tiempo para que los adultos logren tranquilidad y confianza en el lugar donde quedan sus hijos.
Para ello, cada sala tiene sus tiempos, la sala de 2 años con horarios progresivos, graduados a cada necesidad y con la compañía de un adulto (mamá, papá o un miembro de la familia que se designe a cumplir con este rol activo) en la primera semana de clases. Se realizarán actividades donde el compromiso corporal del adulto que acompaña será sumamente importante para la adaptación del niño al Jardín y por su progresivo desprendimiento.
La sala de 3 años sigue un tiempo muy parecido al proceso anterior, el horario será incrementado paulatinamente y el grupo de niños es más numeroso, por ellos la intervención del adulto será más acotada.
En la sala de 4 años el tiempo será de 3hs. en el Jardín y si el niño no lo necesita, no habrá adulto acompañando.
La sala de 5 años cumplirá horario completo teniendo siempre en cuenta los casos individuales en donde se respetará la adaptación del niño que le cueste la separación del núcleo familiar.